Los efectos psicológicos del calor

Estamos en estos momentos inmersos en una ola de calor, dicen que la primera del verano, pero seguro que viene alguna más, por eso vamos a reflexionar acerca de que es el calor y como afecta psicológicamente a las personas.

Sabemos que el calor es algo físico, pero sin duda con sensación biológica, que tiene efectos a nivel psicológico, y estos efectos son muy similares a los efectos que tiene el estrés.

Recordemos que cuando una persona sufre estrés, se activa su sistema nervioso y aumenta la segregación de adrenalina, cuyo objetivo es el de preparar la lucha o la huida de aquel estímulo que nos está poniendo nervioso.

Pues bien, con el calor ocurre lo mismo, cuando hace calor se activa nuestro sistema nervioso, aumenta la adrenalina, pero sabemos que no existe un estímulo real del que tengamos que defendernos o huir, aquí es donde ya nos encontramos con el fenómeno psicológico que provoca el calor, que es la agresividad.

Las personas en momentos de altas temperaturas sentimos que no tenemos control de la situación, nos desesperamos y entonces aparece un estado de hostilidad y agresividad importante.

Dos psicólogas de la ONG Psicólogos Voluntarios de Chile, Cara Beattie y Pilar Zurita realizaron un estudio en diferentes partes del mundo, en el que vieron que en las últimas décadas ha habido un aumento de agresividad con las temperaturas altas.

«Desde que aumenten los toques de bocinas en los autos, a que la gente tienda a dejar más sus empleos y hacer paros en estas épocas, a diferencia de aquellas en que hace frío son los ejemplos de estas investigadoras.

Las psicólogas contaban que «Un científico en Italia, llamado Cesare Lomborosos, analizó 836 rebeliones entre 1791 y 1880 y concluyó que en los meses de verano y más calor – julio en el hemisferio norte y enero en el hemisferio sur – existía mayor tendencia a las rebeliones».

Un estudio reciente de Anderson (2001) propone que los sentimientos de hostilidad aumentan conforme aumentan las temperaturas e indirectamente nos lleva cometer actos agresivos.

Sabemos que si somos capaces de controlar nuestras sensaciones y emociones podremos llegar a controlar esa sensación de desesperación que nos conduce a la agresividad y también evitar desmayos, comunes también en estas situaciones.

Tenemos que hacer también hincapié en que no todas las personas reaccionan de igual manera, por una sencilla razón, las percepciones de las mismas no son iguales.

Debemos de intentar mantener la calma, estar lo más tranquilos posible ya que cuanta más desesperación sintamos más agitados tendremos y eso acentuará nuestra sensación de calor y eso nos supondrá mayor agresividad.

Debemos de aceptar que es normal que haga calor, es lo que corresponde en estas fechas del año, tenemos que enfocar nuestras actividades y pensamientos en cosas positivas.

También debemos de ser consciente de que no todo es psicológico, con lo cual no viene de más buscar lugares con sombra o climatizados, así como bebe mucha agua y utilizar ropa fresca, por supuesto no olvides tampoco la protección solar.

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